domingo, 8 de julio de 2018

lunes, 28 de mayo de 2018


La corrupción entendida esta como toda aquella acción humana encaminada a la transgresión de normas legales y principios éticos y morales, cuyo fin particular e ilegitimo que emerge de ciertos actores, es lograr un beneficio bien sea económico o de cualquier otra índole, mediante el abuso del poder político, administrativo o cualquier otra cualidad que los ubique en un nivel de superioridad frente a otros sujetos, debido a la falta de concientización social y además a la ineficaz impartición de justicia por parte del estado en contra de estos actores corruptivos, dando origen a la impunidad y fortalecimiento de la corrupción.


Sin embargo este tema va mucho más allá de una de una transgresión normativa o conducta amoral, puesto que los efectos producidos por esta son tan nefastos que en el peor de los casos podría desencadenar el inicio del fin a la vida de otra persona, ejemplo de ello son el desvió de recursos económicos girados por el estado o gobierno cuyo destino es mejorar la calidad de vida de las personas más vulnerables, en cuanto a vivienda, educación y principalmente la salud, un claro ejemplo de ello es la crisis humanitaria que actualmente viven nuestros compatriotas y hermanos de la guajira, quienes sobreviven en condiciones infrahumanas y total abandono por parte de nuestros dirigentes, donde la corrupción alcanzo su mayor cúspide, y que como a consecuencia se a ocasionando una violación grave e irreversible a los derechos fundamentales de estas personas, consagrados en nuestra constitución política, pero principalmente a la dignidad humana. Es allí cuando el factor de la corrupción hace de las suyas, acaparando todos estos recursos y omitiendo el perjuicio ocasionado a terceros. Esta conducta humana como cualquier otra tiene su origen, y para efectos de esta principalmente podría ubicarse en la precaria educación a nuestros infantes por parte de los padres en el ceno del hogar, la deficiente inculcación y refuerzo de valores éticos y morales en nuestras universidades como alma mater de nuestros futuros profesionales y dirigentes.
La corrupción es por tanto un tema que afecta a la sociedad en general, y que merece de una mayor observación social y el mejoramiento de nuestro sistema jurídico, principalmente el área penal, reforzando y/o aumentando drásticamente las sanciones en contra de todo aquel que practique esta conducta, con el fin de generar un mayor abstencionismo y evitando así que esta se siga proliferando y fortaleciendo en nuestra sociedad.


Los índices de corrupción que atañe a Colombia actualmente son muy elevados, tanto así que nuestro ex fiscal anticorrupción Luis Gustavo moreno, encargado de “luchar contra la corrupción” en nuestro país, termino inmerso en un proceso judicial debido a innumerables sobornos y desfalcos de los que este hizo parte en los contratos atribuidos por el estado colombiano, a importantes personalidades de la vida política, y quien hasta la presente se encuentra siendo procesado por la justicia norteamericana. Sin embargo este cáncer social no solamente se ve reflejado en la política, sino también en nuestra misma justicia, es el caso del cartel de la toga, el cual desvelo un sin fin de irregularidades procesales por parte de nuestros jueces “encargados de velar por la eficaz impartición de justicia”, la desvelada mermelada del tan mencionado caso Odebrecth en nuestro podrido sistema legislativo. Todos estos factores influyen de manera contundente en el desarrollo y crecimiento de los niveles de corrupción,.

Esta precariedad ética, sumada a la ambición de poder económico desbordan significativas conductas que nos conllevan a estas situaciones tan vergonzosas,  frente a las cuales el mejor antídoto es generar una concientización social, impulsando a  nuestra sociedad a ser más activa políticamente hablando, dejando la indiferencia a un lado, y luchando por el respeto a nuestros derechos y los derechos de los demás, omitiendo depositar nuestras esperanzas de un mejor futuro para nuestros jóvenes, en la misma clase aristocrática que nos han gobernado durante décadas, sabiendo elegir a nuestros gobernantes, a través de sus programas de gobierno, propuestas serias y concretas,  y no a expensas de una simple dádiva o promesa remuneradora, por que como dijo Carlos Gaviria Díaz en cierta ocasión ”aquel que paga para llegar, sube para robar”.

Citacion del blog en video:
https://youtu.be/mzqP44hRYqc





Bibliografias


https://www.utadeo.edu.co/sites/tadeo/files/styles/internal_517x290/public/node/our_media/field_images/corrupcion_clientelismo_web.png?itok=PQApEkIm 

tomado de: http://iapem.mx/Libros/ETICA-Y-CORRUPCION.pdf  
                                                                

tomado de: https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEjBEK5OYFEPJmZ_WKN_kf0QDgFnnCvfurTimbOic-wgUrqJ1iMvf8DbOhWZAUBwBSxyAhjKkaWlmLqawB47WcL1b51D-4FJ8YcSG5xOxIKd62h9awZH5TpsPRN0kpEAqjyg19ickHeMO89h/s400/COLUMNA+AGOSTO+2017+JUSTICIA.jpg